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7 Alimentos imprescindibles para una belleza natural en tu piel

La alimentación influye en todas las partes de nuestro cuerpo incluyendo la piel. Podemos mejorar el aspecto y salud de nuestra piel si comemos determinados elementos. A continuación encontrarás 7 alimentos que cumplen ese cometido.

  1. Aguacate: Los aceites de aguacate, son ricos en lecitina, antioxidantes y vitaminas A y E, que ayudan a mantener la piel sana y joven. Los antioxidantes presentes en el aguacate ayudan a mantener la piel libre de arrugas, entre otros beneficios. Además es rico en potasio, vitaminas del grupo B y es una saludable fuente de proteínas y carbohidratos. Hay estudios que demuestran que su consumo regular ayuda a la producción de colágeno promoviendo una piel más firme y luminosa. Cuidado con las cantidades, es muy rico en grasa y debe formar parte de una dieta equilibrada.
  2. Frutos secos: Los frutos secos aportan nutrientes fundamentales para tener una piel bien firme y sana. Las vitaminas del grupo B ayudan a la reparación y regeneración celular, las rica fuente de vitaminas del grupo B2 es una forma natural de modular los niveles de grasa en el piel, además aportan vitamina E, un antioxidante fundamental para frenar la acción de los radicales libres. Almendras, nueces o pistachos son los frutos secos más interesantes con estos propósitos.
  3. Hojas Verdes: Espinacas, lechugas, acelgas, col rizada, apio, canónigos, rúcula, berros… contienen todas las vitaminas, minerales, antioxidantes y nutrientes necesarios para reponer la piel, son ricos en fitonutrientes, nutrientes fundamentales que eliminan toxinas evitando enfermedades como el reumatismo, el cáncer o la diabetes. Son también una fuente de ácido fólico y en vitamina A, importante para proteger nuestra piel. Hay estudios que han demostrado también que estos vegetales de hojas verdes bloquean el progreso de los cambios genéticos producidos por enfermedades como el cáncer.
  4. El Brócoli: Ingerir brócoli regularmente ayuda a las células de la piel a protegerse de los daños causados por los rayos ultravioletas procedentes del sol, que son la causa principal de la mayoría de los cánceres de piel, concretamente interviene un compuesto llamado sulforafano que incrementa la producción de la enzima protectora natural de la piel a los rayos UV. Además un grupo de científicos españoles ha descubierto una proteína en el brócoli que frena el envejecimiento de la piel y favorece su regeneración en caso de quemaduras o cáncer de piel, bautizada por este equipo como proteina BOP.
  5. El Tomate: Un campeón de la piel. Contiene una sustancia llamada licopeno, un gran antioxidante y protector celular, y dosis elevadísimas de vitaminas C y A que protegen la piel de los daños externos. El tomate nos protege contra las quemaduras solares y aumenta la producción de colágeno en la piel, por lo que es un aliado imprescindible para conservar la salud y vigor en la piel.
  6. Proteínas: La piel está formada principalmente por proteínas, de ellas es especialmente importante la proteina de colágeno por su difícil absorción y porque se pierde con la edad y con ella la firmeza y luminosidad en la piel. Una dieta variada en pescados, carnes, huevos, lácteos, así como de legumbres, soja, quinoa y demás proteínas vegetales es fundamental para mantener un buen aspecto en la piel, el cabello y las uñas. Es importante comer regularmente sin ayunos prolongados pues se produce el efecto del catabolismo muscular, el organismo utiliza las proteínas de nuestro cuerpo como fuente de energía y esto favorece la flacidez y debilitamiento de la piel.
  7. Agua: No es un alimento propiamente, pero a menudo es un gran olvidado en nuestra alimentación y es fundamental para el correcto funcionamiento de todo el organismo que los niveles de agua ingerida sean suficientes. Es fundamental beber agua para mantener la piel suficientemente hidratada y para poder eliminar las toxinas que perjudican a la piel. No se trata de sellar la piel con siliconas u otros mecanismos habituales en muchos cosméticos para impedir la pérdida de agua, sino favorecer que el nivel de hidratación sea óptimo durante todo el día, permitir la respiración de la piel y la eliminación de toxinas y garantizar que los productos que se utilizan respetan su equilibrio natural.