Cosmética Natural

Las 8 claves de la cosmética natural

En los últimos años la población mundial ha comenzado a ser consciente de la fragilidad del mundo que le rodea, la necesidad de cuidarlo, y los beneficios que aportan tanto al organismo como al Medio Ambiente los productos naturales.

Conceptos como consumo responsable, sostenibilidad o ecologismo han empezado a formar parte del día a día de todos nosotros y, poco a poco, cada vez somos más los que nos introducimos en un estilo de vida saludable y consciente de la importancia de cuidar el medio ambiente. Estar bien con el mundo que nos rodea hace que estemos mejor con nosotros mismos. Este cambio social ha hecho que muchos sectores industriales hayan revisado y modificado los métodos que utilizaban normalmente para conseguir productos más respetuosos con el medio ambiente y, como no podía ser de otra forma, la cosmética es uno de ellos. No debemos olvidar que, en realidad, la base de toda la cosmética son (o deberían ser) los productos naturales, ya que bebe directamente de la tradición boticaria.

La cosmética natural está cada vez más extendida en nuestra sociedad por los beneficios que aporta a la piel y su respeto al medio ambiente, pero ¿sabemos realmente cuales son las características que la definen? Hemos preguntado a nuestros expertos Puranic y nos han explicado las 8 claves de la cosmética natural.

  1. Ingredientes orgánicos, biológicos y procedentes de cultivos ecológicos.La base de cualquier producto son sus ingredientes y toda cosmética natural debe utilizar una materia prima extraída de la naturaleza y, preferiblemente, cultivada ecológicamente para conservar todas sus propiedades y respetar el medio ambiente.
  1. Libre de siliconas.La silicona es un polímero inorgánico constituido por la combinación de una serie de átomos de silicio y oxígeno. Aunque puede resultar práctica para muchas funciones y productos del día a día, su uso en cosmética provoca controversia ya que tapona los poros y, por tanto, no deja que la piel respire ni transpire.
  1. Libre de parabenos, parafinas u otros derivados del petróleo.Los parabenos son compuestos químicos con propiedades bactericidas y fungicidas, mientras que la parafina es una mezcla de hidrocarburos pesados procedente del petróleo. El uso de estos materiales en cosmética crea una fina película que se adhiere a la piel produciendo una falsa sensación de suavidad e hidratación que en realidad destruye el manto hidrolipídico de la piel a la vez que tapona los poros y, por tanto, impide que la piel libere las sustancias tóxicas y perjudiciales. Además su uso puede provocar irritaciones, alergias, acné o envejecimiento prematuro.
  1. No emplea productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados.Los organismos genéticamente modificados son animales o plantas a los que se les han introducido cambios programados en su ADN mediante la ingeniería genética para conseguir una mejora productiva. La cosmética natural debe huir de este tipo de productos químicos y alteraciones para centrarse en el uso de materias primas ecológicas como algas o aceites, extractos y ceras vegetales, ya que son beneficiosas tanto para el uso humano como para el medio ambiente.
  1. Utiliza sólo fragancias con ingredientes naturales.¿Por qué utilizar la síntesis química para crear olores que la naturaleza puede aportarnos de forma natural? No es lo mismo el olor a rosa, azahar o jazmín que la imitación de esos olores. Las fragancias con ingredientes naturales se integran en la piel y se transforman para adecuar su olor al contacto con nuestro cuerpo, por ese motivo los perfumes naturales cambian en función de cada persona.
  1. No testada en animales.Uno de los pilares fundamentales del ecologismo es el respeto al mundo animal. Por ese motivo, la cosmética natural no tolera productos que hayan sido testados en animales. De hecho, en marzo de 2013 el Parlamento Europeo prohibió la experimentación de productos cosméticos acabados y sus ingredientes en animales, así como la comercialización de productos cosméticos experimentados en animales o que contengan ingredientes que hayan sido probados en animales.
  1. Empleo de energías renovables para su fabricación.¿Qué sentido tendría utilizar productos naturales si no respetamos el Medio Ambiente durante el proceso de fabricación de estos productos? La cosmética natural no debe centrarse exclusivamente en el uso de ingredientes orgánicos, sino que debe emplear energías renovables durante todo el proceso de fabricación, reduciendo así la emisión de CO2 y siendo más respetuosa con el mundo que nos rodea.
  1. Materiales 100% reciclables.Del mismo modo que es importante que el contenido cumpla una serie de requisitos básicos de respeto del medio ambiente, el continente de la cosmética natural también debe ser responsable. Por ese motivo los botes, frascos y packaging de los productos cosméticos naturales deben ser 100% reciclables.

Como hemos visto, los productos cosméticos deben cumplir 8 reglas básicas claramente definidas para poder considerarse naturales. De hecho, la conciencia ecológica de las empresas cosméticas no debe limitarse al producto cosmético en sí, sino que también deben ser respetuosas con el medio ambiente durante todo el proceso de fabricación, envasado e incluso distribución… porque ¿de qué sirve utilizar productos ecológicos si durante todo el proceso generamos residuos perjudiciales para el medio ambiente?

Con toda esta información a tu disposición, ahora depende de ti seguir los pasos de un estilo de vida saludable y respetuoso con el mundo que nos rodea. Un aporte tan minúsculo como elegir productos cosméticos naturales puede ayudar a cuidar y conservar el planeta. Como dijo Teresa de Calcuta, “a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.